La IA no está destruyendo el empleo de forma masiva. Está transformando tareas, rediseñando procesos y cambiando las competencias que el mercado valora.
Un estudio de Anthropic con 2 millones de conversaciones revela la brecha entre lo que la IA PUEDE hacer y lo que ESTÁ haciendo. Esa brecha es el tsunami que viene.
El rol tradicional del desarrollador está a punto de cambiar radicalmente. Los desarrolladores del futuro instruirán a la IA para crear herramientas a escala industrial.
La IA generativa trae consigo temores sobre la seguridad laboral junto con su poder de automatizacion. La clave esta en las habilidades humanas irremplazables.